Un retrato literario es la descripción escrita que combina la prosopografía (aspectos físicos) y la etopeya (rasgos psicológicos y de carácter) de una persona o personaje, creando una imagen completa y vívida a través de la palabra. Este tipo de descripción literaria puede ser estático, centrándose en características permanentes, o dinámico, mostrando al personaje en acción o durante una situación específica.
Características principales del retrato literario
Descripción exhaustiva:
Se abordan tanto las características físicas (rostro, cuerpo, vestimenta) como las psicológicas y morales (personalidad, costumbres, valores).
Uso de adjetivos:
El lenguaje se enriquece con adjetivos que aportan detalles y matices a la descripción del personaje.
Combinación de figuras retóricas:
Es una figura retórica que integra la prosopografía (la descripción de la apariencia) y la etopeya (la descripción del modo de ser).
Observación del autor:
Un autor o personaje (observador) elige los rasgos que considera relevantes para crear la imagen del retratado.
Tipos de retrato
Estático:
Se enfoca en la apariencia física y rasgos de personalidad que permanecen constantes.
Dinámico:
Describe al personaje mientras realiza una acción o se encuentra en una situación determinada, mostrando su comportamiento.
Ejemplo:
La descripción de un personaje como "sucio, tristón, colillero vicioso y rondador de cuarteles" es un ejemplo de retrato literario porque incluye tanto rasgos físicos (implícitos en ser "colillero") como de carácter y comportamiento (tristón, rondador de cuarteles), según un canal de YouTube.