La cronografía es una figura literaria de descripción que consiste en describir o detallar un periodo de tiempo. Se enfoca en evocar un momento determinado, una estación del año, una época histórica o un instante particular, para situar al lector o dar contexto a la narración.
¿Cómo funciona?
Detalle temporal:
Se acumulan detalles que permiten al lector "ver" el tiempo que se describe.
Ubicación:
Ayuda al autor a ubicar al lector en la época de los hechos, facilitando la comprensión de la historia.
Contexto:
Al describir el tiempo, se puede hacer más comprensible un hecho, objeto o costumbre.
Ejemplos:
"Era una fría madrugada de invierno cuando los vecinos del barrio de San Agustín se despertaron sobresaltados por una explosión".
"Era el primer día de primavera, los árboles estaban frondosos, con muchas hojas verdes; los pájaros cantaban hermosas melodías...".
"Se dieron cuenta de que ya eran las siete de la tarde, porque el sol anaranjado estaba en el medio del horizonte, las nubes estaban rojas y cada vez había más oscuridad".