La cohabitación es una figura retórica que consiste en atribuirle a un mismo sujeto dos conceptos contrarios o contradictorios, a menudo para reflejar conflictos internos o tensiones morales o amorosas en una persona. Se caracteriza por la presencia de ideas opuestas en un mismo elemento, sin que estas se anulen, sino que coexisten para crear una imagen compleja de la realidad o el carácter.
Ejemplos y características:
"lloro e río en un momento
e soy contento e quexoso,
ardid me fallo e medroso..."
Marqués de Santillana
Contradicción en el sujeto:
El rasgo fundamental es que el sujeto que presenta los conceptos contrarios es el mismo.
Propósito estilístico:
Busca resaltar la complejidad de la persona, mostrando sus dualidades internas.
Contextos comunes:
Se emplea frecuentemente para expresar la ambigüedad en el amor, la ética o las emociones humanas.
En resumen: La cohabitación es una figura de pensamiento que pone de manifiesto la naturaleza contradictoria de un individuo o una situación al presentar ideas o características opuestas bajo un mismo paraguas.