El/la Apóstrofe es una figura retórica que consiste en interrumpir brevemente el discurso para invocar con vehemencia a seres reales o imaginarios. Generalmente suele emplear un tono patético: Olas gigantes que os rompéis bramando... ¡Llevadme con vosotras! Ráfagas de huracán que arrebatáis... ¡Llevadme con vosotras! Nubes de tempestad que rompe el rayo... ¡Llevadme con vosotras!... Gustavo Adolfo Bécquer, Rima LII El Apóstrofe influye en el plano afectivo del lector u oyente para identificarse con el personaje y comprender mejor sus pensamientos y emociones: En el anterior ejemplo, el poeta invoca a los elementos de la naturaleza para que le arranquen la vida y así liberarse del sufrimiento que lo atormenta Es una figura retórica muy recurrida en plegarias y oraciones. También se suele emplear en publicidad y política por su capacidad expresiva y apelativa. El Apóstrofe pertenece al grupo de figuras de pensamiento. Etimológicamente proviene del griego "apostrophe" (darse la vuelta), ya que en tiempo de los griegos los actores daban la espalda al público para hablar con una persona real o imaginaria. Emplea siempre la 2ª persona gramatical y suele ir acompañado de signos de exclamación o interrogación. Está relacionada también con la figura de Optación. No se debe confundir la figura de Apóstrofe con el signo ortográfico Apóstrofo ('). Ejemplos de Apóstrofe: Tú, infinito cielo ¿cuándo será el día que me muestres tus misterios? Goza cuello, cabello, labio y frente, Antes que lo que fue en tu edad dorada Oro, lilio, clavel, cristal luciente, no sólo en plata o viola troncada se vuelva, más tú y ello juntamente en tierra, en humo... Luis de Góngora ¡Oh tristes nubes oscuras que tan recias camináis,sacadme de estas tristuras y llevadme a las honduras de la mar a donde vais! "Comedia de Rubena" - Gil Vicente ¡Oh noche que guiaste!; ¡oh noche amable más que el alborada!; ¡oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada! San Juan de la Cruz, "Noche oscura Ven, noche gentil, noche tierna y sombría dame a mi Romeo y, cuando yo muera, córtalo en mil estrellas menudas: lucirá tan hermoso el firmamento que el mundo, enamorado de la noche, dejará de adorar al sol hiriente. Romeo y Julieta, Shakespeare Vida, ¿qué puedo yo darle a mi Dios que vive en mí, si no es perderte a ti para mejor a Él gozarle? Santa Teresa de Jesús, "Vivo sin vivir en mí" ¡O virtuosa, magnífica guerra! En ti las querellas volverse debían, en ti do los nuestros muriendo vivían por gloria en los cielos y fama en la tierra, en ti do la lanza cruel nunca yerra nin teme la sangre verter de parientes; revoca concordes a ti nuestras gentes de tales quistiones y tanta desferra. Juan de Mena, Laberinto de Fortuna. Ejercicios de Apóstrofe: Ejercicio 1: Encontrar los dos Apóstrofes escondidos: Cuando tenía hambre no tenía comida, y ahora que tengo comida no tengo hambre Tus cabellos de oro Quien tiene un amigo, tiene un tesoro Tus labios son pétalos perfumados A palabras necias, oídos sordos Agua... ¿dónde vas? En el silencio sólo se escuchaba un susurro de abejas que sonaba vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero Y se quitó la túnica, y apareció desnuda toda… ¡Oh pasión de mi vida, poesía desnuda, mía para siempre! Haz bien y no mires a quién